Sintaxis
El uso de los sufijos oracionales define la oración aymara. Los sufijos oracionales pueden aparecer con todas las clases de raíces. No van seguidos de otros sufijos. Cada oración debe estar marcada por uno o más sufijos oracionales, los cuales sirven para definir el tipo de oración, o puede estar marcada por la supresión de un sufijo oracional dado. Una oración no requiere de verbo ni de nominal, pero sí requiere de los sufijos oracionales apropiados. Varias combinaciones de sufijos oracionales definen la oración declarativa, la oración interrogativa sí/no, la oración interrogativa de información. También marcan listas, alternativas, expresiones de sorpresa, la conjunción de oraciones, etc. El aymara no tiene verbo “cópula” como el verbo ser en castellano; la relación o la identidad se indica por medio de sufijos oracionales. El orden de palabras como tal tiene menos importancia en aymara que la morfología, sobre todo en vista de que la oración se define morfológicamente mediante los sufijos oracionales.
Morfología
El aymara define la mayoría de las relaciones gramaticales mediante la morfología más que la sintaxis. Las clases morfológicas básicas son raíces y sufijos.
Las raíces son morfemas simples que ocurren inicialmente en las palabras. Son de tres clases: partículas, nominales y verbos. Una clase de raíces de nivel más alto es la de los interrogativos que entrecruza a las demás clases. Las raíces nominales y las partículas son libres. Las sub-clases son de especial importancia dentro de la clase de raíces nominales. Las clases de sufijos, además de las dos que se han mencionado en la sección sobre sintaxis, incluyen: sufijos verbales (flexionales y derivacionales), sufijos nominales y sufijos que forman temas. Los sufijos verbales derivacionales son parte del genio de la lengua aymara; mucho del juego de palabras, estilo y destreza del hablante se evidencian por el uso de esta clase. Para que los troncos verbales funcionen como verbos se requiere de sufijos flexionales verbales, los cuales indican persona (con paradigmas de nueve sufijos en cada tiempo verbal) y tiempo (con modo y fuente de datos, además de tiempo propiamente dicho).
Los sufijos nominales actúan sobre el sustantivo al cual se unen, o indican una relación sintáctica entre el sustantivo y el verbo. Los sufijos que forman temas hacen verbos de los sustantivos y sustantivos de los verbos. Su uso es frecuente; son comunes muchas alteraciones temáticas en una sola palabra.
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lunes, 22 de agosto de 2011
Definicion Quechua - Lengua Nativa
Definicion Quechua - Lengua Nativa - Aprender lengua Definicion Quechua - Lengua Nativa
El quechua o quichua es una familia de lenguas originaria de los Andes centrales que se extiende por la parte occidental de Sudamérica a través de siete países.1 Es hablada por entre 8 y 10 millones de personas y es la familia lingüística más extendida en Bolivia, Perú y Ecuador después de la indoeuropea.1
Las lenguas de la familia quechua se caracterizan por ser aglutinantes, y tener raíces regulares que se unen a un importante número de sufijos para formar palabras con una gran plasticidad de significados. Algunas características gramaticales notables incluyen la conjugación bipersonal (los verbos concuerdan con el sujeto y el objeto), evidencialidad (indicación de la fuente y la veracidad del conocimiento expresado), una partícula de tópico y sufijos que indican quién se beneficia de una acción y de la actitud del hablante al respecto, aunque algunas lenguas y variedades pueden carecer de algunas de estas características.
El quechua habría tenido su origen en una lengua de la región central y occidental del Perú. Esta protolengua habría generado dos variantes a mediados del I milenio las cuales a su vez originaron las dos ramas de la familia que fueron extendiéndose y diversificándose a través del territorio andino en oleadas sucesivas desplazando o superponiéndose muchas veces a un sustrato aimaraico precedente. Hacia el siglo XV, el llamado quechua clásico se convirtió en una importante lengua vehicular del Antiguo Perú y fue adoptado como lengua oficial por el Estado incaico. Esta variante fue la lengua más importante empleada para la catequesis de los indígenas durante la colonia. A inicios del siglo XX, el quechua sufrió un retroceso por el avance del español a través de la escolarización del medio rural.
En habla cotidiana, es común mencionar al quechua como una lengua natural, a pesar de que los quechuahablantes son conscientes de la divergencia interna del mismo, comparable al de las lenguas eslavas o las lenguas romances.1 A mediados del siglo XVII quedó extendido el mito de que las formas diferentes al quechua de la corte cuzqueña serían corrupciones del quechua. En la ideología indigenista, el quechua cuzqueño –no ya el clásico, sino el moderno– llegó a considerarse como el quechua prístino. En la década de 1960, los estudios sistemáticos de las variedades menos documentadas a la época de la familia fundamentaron la existencia de lenguas separadas dentro del quechua
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